CUATRO ESQUINITAS TIENE MI CAMA (audio incluido)



Edwar era un famoso productor musical,tenia una posición social alta y era muy reconocido en su profesión.
Ese sábado por la noche tenia una gala de entrega de premios, la cual debían de acudir el y su mujer.
Tenían dos hijos menores, de 5 y 6 años.
Decidieron llamar a una conocida agencia de niñeras, la cual tenia una gran reputación, su coste también lo era.
A las 19:00 horas llego a la casa Mary anne, ejercía como niñera hacia mas de 10 años y tenia sobrada experiencia.
—buena noches, soy Mary anne, —dijo la niñera, al momento de abrirle la puerta de la casa.
—encantado, soy Edwar y esta es mi mujer Catherine, —respondió Edwar— pase por favor le presentare a los niños.
Bob tenia 5 años y madeleine 6 años, eran unos niños muy educados.
—buenas noches señora anne —dijeron los niños al unisono—.
—hola pequeños, ¿os gustan las películas de dibujos?, —dijo anne—.
—!si!. !si!. —alegremente dijeron los niños—.
Sobre las 20:30 horas los padres salían vestidos de etiqueta, como la gala requería, dispuestos a disfrutar una noche solos, hace mucho tiempo no disfrutaban de salir sin los niños. 
Después de cenar vieron una película y le preguntaron a Mary anne si podían ver en su cuarto un poco los dibujos hasta dormirse.
—llamare a vuestros padres para preguntarles —dijo Mary anne—, mientras vamos a poner los pijamas.
El cuarto de los niños era enorme, tenia habitaciones conjuntas.
En una de ella estaban las camas, grandes y de gran estructura, dos escritorios y un par de hermosos armarios empotrados con las puerta labradas, un hermoso ventanal que hacia las veces de corredera a una terraza, decorado con unas cortinas hasta el suelo de corte serio, la decoración era estilo retro y seria,en cada una de las esquinas de la estancia una estatua con un ángel.
Un poco desagradables y toscos.
La otra habitación era todo lo contrario, diseñada para jugar y disfrutar, dos ambientes bien diferenciados.
Tenia dos sofás grandes, una televisión enorme de por lo menos 60 pulgadas, una alfombra que cubría casi la totalidad de la habitación dándole una sensación acogedora, toda clase de consolas y juegos.
El sueño de cualquier niño, no faltaba nada allí.
Mary anne fue al baño mientras los niños se ponían el pijama y aprovecho para llamar a sus padres.
—¿señor Edwar?, perdone le moleste, —dijo anne—.
—¿pasa algo señora Mary anne, —contesto el padre—.
—no, no, siento molestarle solo era para pedirle permiso si podíamos ver un poco la televisión en el cuarto de los niños, mientras se duermen. —comento anne—.
—desde luego, pero no se acuesten muy tarde y este con ellos no sea vean algo que no sea de su edad, —dijo Edwar—.
—claro no se preocupe, otra cosa señor, —continuo anne—, ¿le importa si le echo por encima unas sabanas a las estatuas de los ángeles de la habitación?, no me gustan y me siento incomoda.
Un silencio tenso y preocupante se colo en la conversación.
—escúcheme bien señora Mary anne, vaya rápidamente a la habitación de los niños y sáquelos de casa urgentemente, mientras llamo a la policía y vamos para allí, —dijo edwar—, !NOSOTROS NO TENEMOS NINGUNA ESTATUA¡, !NI NINGÚN ÁNGEL EN CASA¡.
Cuando los padres llegaron la casa estaba acordonada por la policía.
Habían degollado y matado a los dos niños y la niñera.
No se encontraron rastros del asesino.
Por supuesto tampoco de ningún ángel.

P.D: Cuatro esquinitas tiene mi cama,
cuatro angelitos guardan mi alma.


A.Miralles

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